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Desconectado Milaras21

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Siempre estarás a mi lado
« : septiembre 15, 2015, 09:28:38 pm »
Siempre estarás a mi lado


Ahora… solo camino este valle de las sombras, en busca de un amor perdido, a ciegas en un mundo donde predomina la oscuridad, sosteniendo la mano de la nada, y este dolor en el pecho que a cada segundo me carcome, al darme cuenta de la más grande mentira de mi existencia, dolor… solo eso, los recuerdos que aún conservo son como látigos que atraviesan una y otra vez mi mente, debido a eso… a eso que marco mi vida, marco mi muerte, e hizo una barrera para vagar entre ambos mundos, morí este día y estoy dispuesto a morir una vez más, para así poder llenar este vacío, para ver si logro salir de este agujero, este sendero, donde se que las mas tenebrosas sombras quieren llevarme con ellas, arrastrarme a donde pertenezco, por que se que cometí un error, y aun así quiero escapar de este lugar, no es miedo, es… AMOR, solo, en este ciclo al que estoy condenado a existir más no a vivir, para que entiendan mejor, les contare desde donde mi vida comenzó a cambiar y gracias a quien estoy en esta tortura infinita.

                     Hermosa como ninguna, belleza sacada de las historias de ángeles y hadas más hermosos que jamás poblarían la tierra, piel de porcelana pura, tensa y liza, luz radiante proveniente de sus oscuros ojos, que se podría mirar su alma si ella lo permitiera, algo inexplicable, sonrisa delicada y perfecta, reflejo de confianza sobre sí misma, un cuerpo tan sencillo pero llamativo a la vez que haría pecar a cualquier dios supremo que domine este mundo, su cabello como el fuego, al que la briza acariciaba solo avivando aquellas llamas, pero tuvo que cautivarme a mí, justamente a mí, su nombre es Brit, un sinónimo de perfección diría yo.

                     La conocí un día que tuve que salir tarde del instituto, siempre era el último en realizar las actividades debido a que me resultaba difícil poder concentrarme durante las clases, cualquier cosa lograba distraerme, solo tenía un amigo llamado Ángel, el único que entendía mis cosas, los demás solo se burlaban de mi a mis espaldas, no tenía a mas nadie, estaba condenado a vivir solo, nunca conocí a mi madre, nos dejo a mi padre y a mí cuando todavía era un bebe, mi padre tuvo un accidente donde perdió la vida cuando yo tenía 16 años, desde entonces he sobrevivido solo, Ángel era el único que sabía eso sobre mí, retomando el tema, ese día Salí tarde de clases, y vi llegar un autobús, al parecer traían a varios estudiantes de intercambio, ella fue la última en bajar, ninguno traía uniforme, ella solo tenía su cabello suelto, que le llegaba hasta su cintura, una camisita descotada y pequeña, que hacía que se marcara muy bien aquella figura, y un pantalón que hacia juego con su cabello,  no pude dejar de mirarla, incluso Ángel se dio cuenta, y golpeo mi hombro para que yo volviera a tierra, y lo hice, pero por lo que vi, ella solo pareció verme y se dirigía a mí, pero no, abrazo y beso a un tipo detrás de mí, no sé lo que sentí en ese momento, quizá fue odio, por primera vez sentí odio, me sentí como un idiota, al fin y al cabo, ella nunca se fijaría en mi, un hombre de cabello largo, vestido de negro, personalidad cambiante, al cual todos fastidiaban por mis gustos, era mejor que no me hiciera ilusiones con ella.

—A poco te llamo la atención la chica nueva, vamos esta fuera de tu alcance, mírala— dijo Ángel, como siempre y sus comentarios fuera de lugar, solo lo mire sin decir nada y golpee su brazo, lo que entendió que fue para caminar a casa, el vivía en la misma dirección que yo y unas tres casas antes de la mía.

                     No hablamos durante todo el camino a casa, por más que no quería solo pensaba en esa chica, Ángel solo dijo que lo dejara así, que no añadiera otra cosa a la lista de desilusiones a mi vida, pero pronto entendería el por qué de esas palabras.

Al día siguiente al llegar a clases a mi lado había otro lugar disponible, pero estuvo vacio hasta la mitad de la clase, pues llego aquella chica y la tutora pidió que se presentase

—amm, hola, mi nombre es Brit, llegue tarde porque estaba un poco perdida, no encontraba el aula, tengo 17 años y seré su nueva compañera de clases por un tiempo— dijo con aquella sonrisa coqueta que poseía y jugando con su cabello.

                     Muchos reían, lanzaban al aire los típicos piropos asquerosos que dicen todos, yo solo me quede contemplando su voz, su bella voz, supe su nombre en ese momento y supe que jamás lo olvidaría, la tutora le hizo la seña para que procediera a su asiento asignado, el cual era el que estaba a mi lado.

—siento haber interrumpido la clase, espero no ser una molestia al parecer me ha tocado a tu lado, espero llevarme bien contigo ¿cómo es tu nombre?— dijo dirigiéndose a mí con baja voz

—Si quieres llevarte bien con todos deberás elegir mejor tus amistades, creo que yo no soy una buena opción para comenzar, tarde o temprano terminaras dándome la espalda, pero mi nombre es Skylar— no sé ni por que pronuncie esas palabras, quizá eran los nervios, pero hable sin siquiera mirarla.

—Skylar he… tienes un nombre interesante, y solo pedí llevarme bien contigo, no matrimonio solo quiero ser tu amiga ¿vale?—  dijo sonriendo

—Ok Brit está bien, no tengo muchos amigos quizá haga falta tu compañía— mire sus intensos ojos y pude perderme por unos minutos en su mirada.

                     Así pasaron varias semanas, solo hablamos durante las clases, me contaba algunas cosas sobre ella, la estaba conociendo, y sentía que me conocía, pero al fin y al cabo solo eran conversaciones superficiales. Una tarde al salir, la veo discutiendo con su pareja, él le dio una cachetada, yo no tenía nada a la mano para poder ayudarla ni defenderme, pero estaba lleno de ira al ver el golpe en la cara que le había dado, pensaba que ella no se merecía ese tipo de trato, y por un impulso de estupidez grite y Salí a socorrerla,

— ¡hey déjala! Para ya— dije tembloroso al sujeto más alto y corpulento que yo.

— ¿Qué tenemos aquí? Al parecer esta nena viene a ayudarte, cree que necesitas ayuda Brit— dijo sujetándola de su cabello para que me mirara.

Ya la mirada alegre y su sonrisa encantadora habían desaparecido —Vete de aquí Skylar, esto no es de tu incumbencia—

—lo siento, pero… esto no es correcto, te he dicho que la sueltes, si no…—

— ¿si no que? Valla tenemos un héroe, adelante golpéame, y defiende a tu querida amiga, o ¿es que…? Jajaja… este idiota esta enamorado de ti Brit— dijo mientras su carcajada se hacía más ruidosa.

—te dije que la soltaras maldito imbécil— dije mientras me abalance sobre él, claro en un intento erróneo por ayudar a esa persona, solo sentí un fuerte puñetazo en la cara, caí al piso y sentí como un liquido salía de mi nariz, pero Brit se puso frente de mi, y le rogo a ese idiota que me dejara, el salvador se convertía en el salvado, no sé qué tan bajo había caído.

—Lo siento Skylar, lo siento de verdad— fue lo último que pronunciaron sus labios al largarse con aquel idiota.

Ahí tirado pase un gran rato, pensando que otra tontería sería capaz de hacer por aquella mujer, hasta que Ángel llego y me acompaño a casa.

—te espero afuera, tengo que hablar contigo— dijo Brit al dia siguiente a penas entramos al instituto.

Así que Salí y ella estaba en la entrada, me tomo de la mano y me llevo a la parte de atrás, un lugar donde solo se veían personas en el momento libre, de resto solía estar solo, yo pasaba mucho tiempo en soledad ahí, yo fui quien le dijo eso.

— ¿Por qué hiciste lo que hiciste ayer Skylar?—

— ¿Está mal que lo haya hecho? Yo solo no quería que pasara nada—

—No, no estuvo mal, pero… ¿Por qué arriesgarte por mí?—

—No lo sé, quizá solo fue algo estúpido, solo olvídalo— dije apartando la mirada de ella.

—No fue algo estúpido, fue lo más hermosa que alguien haya hecho por mí— al terminar esa frase me tomo del brazo y me beso.

                     Esa tarde nos quedamos ahí y no entramos a clases, ella se fue primero, yo me quede hasta que había oscurecido, cuando decidí marcharme comenzó a llover, lentamente camine a mi casa, mientras las gotas de lluvia acariciaban mi rostro, hasta que sentí un fuerte golpe en la cabeza, y ya no sentí mas nada.

Es en ese instante donde termina la parte tierna de la historia.

                     Desperté en mi casa, atado a una silla en mi habitación, a oscuras, una fuerte luz cegaba mi vista por lo que no podía distinguir muy bien a las personas que se encontraban ahí, solo veía tres siluetas, una al fondo y dos delante de mí, una parecía una mujer, y el otro lo reconocí fácilmente, era el novio de Brit, nunca fui capaz de recordar su nombre, solo sé que también comenzaba por “B”

— ¿Dónde está tu sonrisa héroe? ¿Ahora no eres tan valiente verdad? pues si lo que ve Brit en ti, es tu cara y tu valor, te arrebatare ambas cosas pequeño bastardo, quiero que supliques—

Yo no conteste nada solo le escupí a los pies.

—Valla, la perra no entiende en qué situación se encuentra, hazlo entender Shelley— dijo dirigiéndose a la otra silueta, mientras la besaba, era una mujer de baja estatura, fuertes brazos y piernas, vestida de negro, con su cabello negro, una cicatriz en el rostro y unos nudillos de hierro, con los que comenzó a golpearme en el rostro.

                     Golpeaba mi rostro consecutivamente, sentía como había partido mi nariz, como había partido mi mentón, mis labios, me había roto la frente, la parte superior de mi ojo, cada golpe parecía más fuerte que el anterior, mi cara ensangrentada ya no podía más, pero aun así no pronuncie ni una sola palabra, y no solté ni un solo grito.

                     Aquel tipo, sujeto mi cara —Suplica maldita escoria, quiero escucharte rogar para que te deje vivir— pero yo solo miraba el piso — ¿qué es lo que tienes con Brit? … contesta maldita sea— ahí pronuncie mis únicas palabras

—la tienes a ella, y aun así juegas con Brit… eso te hace más miserable de lo que pareces— e hice el intento de escupir una vez más, llenando de sangre el rostro de aquel idiota.

                     En ese momento se transformo, empujo a Shelley a un lado y me pateo tumbándome con la silla al piso, y ahí siguió golpeándome, patada tras patada, mis costillas se escucharon romper, mi hombro se disloco, solo pude notar que la figura que estaba al fondo se fue de aquella escena, y Shelley sujeto a mi agresor, escuche a lo lejos que le dijo, vamos yo no vine a matarlo, mejor vámonos, déjalo así ya entendió la lección, a demás me excita cuando te pones así.

                     â€”valla, al parecer otra mujer te ha salvado el pellejo, espero entiendas ahora que es lo correcto, claro si es que sobrevives…— el siguió hablando, pero no alcance a entender lo que decía por que todo se fue poniendo negro y perdí el conocimiento una vez más.

                     Al despertar ya había amanecido y estaba sobre una cama, agua caliente a mi lado, y un cabello rojizo sobre mi brazo, hablar  me costaba, así que solo hice un pequeño sonido y moví la mano para despertarla.

—No puedo soportarlo más, mira como te dejaron, tú no te merecías esto— dijo un poco alterada

—el lo pagara, yo se que se arrepentirá, tu solo tranquila— pronuncie en voz baja, por aquella dificultad para hablar

— ¿a qué te refieres? Estás loco, sabes que no puedes hacerle nada—

—solo necesito escuchar una cosa de ti, dime que me amas a mí y no a ese bastardo, y que te gustaría verlo muerto—

—Yo te amo, quiero estar a tu lado por siempre, quiero ver tu sonrisa siempre, y no volver a ver su asqueroso rostro Skaylar, te amo—

—Yo te amo Brit, y quiero estar siempre a tu lado, con su sangre sellaremos nuestro pacto de amor— dije mientras contemplaba su hermosa sonrisa.

                     En ese preciso momento Ángel cruzo la puerta de mi habitación, con un espejo entre sus manos.

—Ah hola, ya despertaste ¿cómo te sientes?— pregunto tambaleante

—pues bien aunque me duele un poco la cara, todavía, crei que moriría a causa de esos…— guarde silencio a mitad… «Como ellos sabían que me había pasado si yo no les había contado, o ¿cómo sabían que estaba mal? ¿Como Brit sabia como llegar a mi casa?» pensaba silenciosamente.

—que paso, tu amiga te puso hielo, y suturo tus heridas estabas muy mal herido, tienes suerte de que ella haya tomado clases de primeros auxilios, de seguir vivo, en que lio te metiste hombre—

—será mejor que lo dejemos descansar, ya sabemos que está bien— dijo Brit mientras salía de la habitación, aquella donde todavía mi sangre estaba en el piso, no quería seguir ahí.

                     Como pude me levante, el esfuerzo fue grande mis costillas no habían sanado, y mi hombro dislocado todavía me dolía, era obvio solo había pasado una noche, pero el dolor que me provocaba aquel lugar ella mayor así que tenía que salir de ahí, y tome el espejo que había dejado mi amigo Ángel.

                     Al mirar mi rostro, sentí como se desprendía mi vida, no conservaba ni el mas mínimo rastro de lo que era, tenia cicatrices y suturas en toda la cara, mi mentón, mejilla, ojo, nariz torcida, todavía hinchado por los golpes, solo baje lentamente el espejo mientras solitaria lagrima se deslizaba entre aquellos magullones, una lagrima que expresaba todo el dolor que sentía.

                     Pero por amor, eso cambiaria, para poder estar con Brit como queríamos debía acabar con el bastardo de su novio, sino podría terminar matándola a ella, el no la apreciaba, y no dejaría que tocara su rostro una vez más, jamás, no solo quería vengarme de lo que me hizo, mi sentimiento era solo de proteger a mi amada, ella me visitaba diariamente, y me mostraba las clases que había perdido, me daba la comida, yo poco a poco me ejercitaba, para acelerar mi recuperación, no sabía si eso funcionaba, pero el sentir el dolor me alentaba, me ayudaba a no olvidar lo que había pasado.

                     Así paso un mes y medio, ya podía moverme normalmente, como si no fuera pasado nada, pero mi rostro, mi rostro no volvió a ser el  mismo, solo mi amor por brit me mantenía con ganas de seguir era lo único que tenia y a mi amigo Ángel, ese día, llegaron los dos, él la traía entre brazos, ella llorando, y le sangraba la nariz.

—pero carajos pasa… Brit… no me digas que eso te lo hizo ese tipo—

—Cállate y solo ayúdame, ella solo quería verte— dijo Ángel mientras la sentaba en el sofá de la casa

—si él fue, el me golpeo, de nuevo ya no aguanto más, quiero que esto acabe, quiero que todo el sufrimiento termine, p-para poder estar contigo—pronunciaba Brit entre sollozos, y lagrimas que caían de sus hermosos ojos.

                     Verla llorar fue, peor que mi sufrimiento mismo, peor que todo lo que me había pasado, cada lagrima que botaba por culpa de ese bastardo era una puñalada en mi corazón, así que rápido fui a mi habitación y busque en un cajón personal que tenia, saque un cuchillo, una pañoleta, para cubrir parcialmente mi rostro y un frasco con cloroformo y un pañuelo. No dejaría que me agarrara con la guardia baja de nuevo ese maldito, Salí de ahí rápido, y solo le dije que no saliera de ahí hasta que yo regresara, no quería seguirla viendo llorar, ignore sus gritos, pronunciando una disculpa entre dientes por no poder acompañarla, le dije a Ángel que se fuera y la dejara sola ahí, puesto que haría algo que él no debería presenciar, ignore también sus palabras, esto era algo que debía hacer, por el amor que le tengo a Brit, por las ganas de estar junto a ella.

                     Camine toda la tarde y la noche pero no pude encontrarlo, así que espere el día siguiente en el instituto, el siempre pasaba a cierta hora para verse con Brit, quizá ahora seria la misma rutina, pero nunca llego, solo vi a una mujer en el atardecer, era esa perra, podía reconocerla, era Shelley, subí mi pañoleta a hasta mi nariz, y camine detrás de ella, para mi suerte no había gente en la calle el instituto todavía no terminaba sus horas de clases, y eso era muy solo, solo pronuncie una cosa.

—Te alegras de verme puta— cuando voltea y al verme sorprendida no pronuncio ninguna palabra, y como hacerlo si ya había puesto el pañuelo con aquel liquido adormecedor en su rostro.

                     Esto no terminaría tan rápido, nada seria rápido, ella deberá pagar por lo que ha hecho a mi rostro, sentía un poco de pena, pero ella, ella había provocado esto, no era mi culpa, yo solo establecía el orden de las cosas.

                     La cargue hasta mi casa, al llegar todavía estaba Brit ahí dormida, así que lleve a Shelley a mi habitación, y a brit la encerré en otro cuarto, ella no podía ver lo que haría, lo que ella debía presenciar era la muerte de su novio, de su tormento, de el causante de nuestro sufrimiento.

                     Ate a Shelley a la misma silla que yo había estado atado, con las mismas cuerdas, con las mismas luces…

—Hola… como has estado estos días sin verme, me recuerdas, soy aquella cara a la que le arrebataste la luz de sus ojos— pronunciaba mientras me movía de lado a lado.

—yo no, no te recuerdo, que te hice por favor déjame ir, yo no tengo dinero, no tengo nada de valor, yo te juro que no diré nada, por favor no me hagas daño— suplicaba ella

—jajaja… es increíble como una persona que pretende ser mala, se quiebra, incluso antes de que comience la acción ¿dónde está tu valor?, no recuerdas este lugar, al chico que golpeaste hasta que te cansaste— la verdad no quería hacerlo, pero ella me había obligado, ella causo su destino.

—espera si yo recuerdo al chico, yo no quería, estaba con David, el me obligo, yo no quería hacerle daño a tu amigo—

—a mi amigo… te equivocas el no es mi amigo, el es algo dentro de mí que ha muerto, es algo que tú has hecho cambiar junto aquel tipo, así que David es su nombre, pues mírame y ve lo que has causado— dije mientras quitaba mi pañoleta y la miraba a los ojos

—T-tu, eres tú, perdóname no quería causarte esto— decía mientras comenzaban a correr lagrimas de sus ojos.

—entonces… entonces estamos a mano por que yo, yo tampoco quiero hacerte esto— decía mientras comenzaba a golpear su rostro, una y otra vez, pero algo faltaba, claro, yo no tenía esos nudillos de metal, así que Salí un momento y busque una barra corta de metal que tenia.

                     â€”te hare una pregunta, depende de lo que contestes, será mi reacción, ¿cómo doy con el tal David?—

—siempre está en un callejón donde venden crack esta a 4 calles de esta casa siguiendo recto, y cruzando a la derecha 3 calles más y quedaras al frente, por favor… por favor… no me mates— pronuncio ella mientras bajaba la mirada y esperaba su destino.

—matarte, no, nunca te mataría, tu sola deberás sobrevivir así como hice yo, el que debe morir por mi mano será otro, tu solo, relájate… que esto no terminara pronto— dije mientras le mostraba la barra de metal, golpee sin piedad su rostro, una y otra vez como ella lo hizo conmigo, su mandíbula se disloco, colgaba libremente, muchos de sus dientes cayeron ensangrentados al piso, su nariz ya no permanecía firme, su ojo no podía permanecer abierto, de su frente mucha sangre fluía, después la patee haciendo lo mismo que David había hecho conmigo, y la patee hasta que escupía más sangre, todo eso en el transcurso de dos horas, mientras al otro lado se escuchaban los gritos de Brit que quería salir.

                     Salí de mi habitación y di con Brit, ella inmediatamente salto sobre mí.

— ¿qué ah pasado? ¿Por qué tu sangre? ¿Quién está ahí? ¿Qué hiciste? ¿Por qué me encerraste?—

—Muchas preguntas para el poco tiempo que tenemos, camina que nos vamos a buscar a tu David— le dije con determinación y mientras acariciaba su dulce y delicado rostro.

                     Ella solo me siguió sin mas, al llegar al lugar efectivamente el estaba ahí, pero muchas personas lo rodeaban , asi no podria acercarme, asi que para eso Brit había ido, ella debía distraerlo, se hacerco, con su cara de niña buena, hablo uin rato con el, al parecer el ya no estraba molesto la abrazo, y camino con ella en dirección hacia donde yo estaba, me escondi detrás de un bote de basura, al ver que el cruzo puse inmediatamente aquel pañuelo con el cloroformo para dormirlo.

                     Entre Brit y yo cargamos el cuerpo y le llevamos a la casa, al llegar hicimos lo mismo, lo atamos a la misma silla donde antes estaba aquella chilla desmallada por el dolor, pero todavía respiraba, así que seguía con vida.

 â€”Aquí sellamos el pacto de amor amada, siempre voy a estar a tu lado, siempre quiero contemplar tu bella sonrisa, tu encantadora mirada, te prometo que permaneceremos juntos siempre—

—Siempre estaremos juntos, por siempre, por la eternidad— dijo mientras sonreía

                     No me tome la decencia de hablar con él, por amor él debía sufrir, al despertar solo le mostré mi rostro, y le dije lo mismo que a Shelley, que esto no duraría poco, mientras ignoraba las suplicas por seguir viviendo.

                     Brit con la barra de metal lo golpeaba bruscamente, hasta que su rostro ya no era reconocible, se había convertido en una máscara cubierta de rojo carmesí, y a penas se entendían sus lamentos, aquel rostro solo chorreaba sangre, así que tome mi cuchillo que ya tenía ganas de usarlo, antes de cortar su garganta, le quitaría su valor, así que lo clave y lo removía en sus testículos, daba vueltas al cuchillo mientras ese cuerpo solo se retorcía de dolor, Brit reía, pero yo… yo solo podía lamentarme, puesto que yo no hacia esto por gusto, lo hacía por ella, ahora le pondría fin a lo que no nos permitía estar juntos, la amaba tanto, mientras la miraba, coloque el cuchillo en la garganta de David, y de un jalón separe la mitad del cuello, dejando casi decapitado a el maldito que había causado sufrimiento a mi vida.

                     Tenía en mis manos la sangre de dos personas, lo que uno es capaz de hacer por amor, y lo que haría, para poder deshacernos de ese cuerpo tuve que cercenarlo en partes muy pequeñas, para poder sacarlo de mi casa y deshacerme de él sin que nadie sospechara. Y fue un éxito, lo envolví con unas rocas y lo lance al rio que estaba cerca de la zona de donde vivía, era un rio muy profundo.

                     A la chica que todavía seguía con vida estaba en aquella habitación, mientras pensaba que hacer con ella Brit, no se dio cuenta que yo había llegado, así que la escuche salir a la sala, alguien había llegado, pude ver que era ángel, « ¿qué hacia el aquí?» pensaba, pero mi mente se nublo de repente cuando veo que ella lo besa, ella salta as us brazos y besa a mi mejor amigo… ¿qué estaba pasando? ¿Por qué?

—ahora que ya el trabajo está listo, podemos vivir en paz los dos, solo tenemos que deshacernos de Skylar, estás listo Ángel— pronuncio ella mientras quitaba la camisa de mi amigo

—E-está bien, creo que puedo hacerlo— dijo el titubeando, pero lo dijo,  regrese a la habitación, que había pasado, no lo sabía pero él no se quedaría con la mujer que amo, así fuera mi mejor amigo, tome el cuchillo y lo clave en el corazón de Shelley ya no importaba si seguía con vida,  y Salí con el cuchillo en la mano, ya no estaban en la sala, escuchaba los gemidos de Brit en mi habitación, el estaba sobre ella, estaba haciendo suyo algo que era mío, me acerque y clave mi cuchillo en su espalda, y vacié el cloroformo sobre  sus rostros, pronto ambos durmieron.

                     Los até fuertemente a ella en la otra habitación, yo de nuevo estaba solo con mi amigo y él en la silla, donde todos habían sucedido.

—ahora dime Ángel ¿Por qué haces lo que haces? No quiero hacerte daño así que no me obligues a esto— el comenzó a llorar en cuanto pronuncie estas palabras

—lo siento, lo siento tanto, perdóname—

—dime amigo ¿desde cuándo estas con ella? ¿Qué han hecho a mis espaldas?—

— ¿recuerdas el día en que ella llego? Al día siguiente ella llego tarde a clases por que estaba conmigo, estuvimos hablando, ya yo sabía que ella asistiría a ese instituto, yo le conté de ti, yo fui quien con la tutora hicimos que se sentara a tu lado… por el novio que la manipulaba y maltrataba, yo no podía estar con ella, yo también la amo, pero yo no era capaz de enfrentarlo, pero sabía que tu si, sabía que tu lo harías, nunca pensé que lo matarías, yo creí que el te mataría a ti, y el acabaría en prisión, así estaría el camino libre para que ella estuviera conmigo, yo fui el que le dijo a el que ustedes tenían un romance, el que le dijo que aquel día habían pasado la tarde juntos, yo era el que estaba en tu habitación cuando te golpeaban, no soporte ver eso y Salí de ahí, yo le dije donde vivías, por eso ella estuvo contigo todos esos días, ella solo te manipulo para estar conmigo, ella dijo que me ama a mí, tú no tienes familia así que pensé que nadie te extrañaría a parte de mi, pero era un sacrificio que correría por amor, se que merezco morir así que hazlo, me arrepiento de todo—

—por amor… por amor… ella me ama a mí, tu solo mientes, tú la manipulaste, seguro la amenazaste así que no te creeré, eres solo otro que quiere separarla de mi lado, no creo que nada— le dije a mi antiguo amigo, mientras que con el cuchillo hice un corte profundo en su estomago y las viseras salían poco a poco de su cuerpo, y así lo deje mientras le decía que su muerte tardaría en llegar, no sería tan rápido, y me dirigí a la habitación con lagrimas en mis ojos donde estaba mi amada Brit.

                      Al llegar ahí, la vi en un rincón, llorando.

—mírame, mírame maldita sea, dime que lo que dijo Ángel no es verdad, dime que todo es una mentira y te creeré— dije mientras de mis ojos también escurrían lagrimas.

—No sé qué te haya dicho, pero mírate, como yo podría estar contigo, mírate, yo lo amaba a él, a ti como podría, ahora tu rostro… mira tu rostro— decía mientras seguía llorando

—Cuando te dije te amo y quiero estar siempre a tu lado, no fueron palabras vacías, fueron sinceras y mi palabra es una promesa… hoy este cuchillo sellara aquel pacto de amor y nos unirá eternamente… entiendes… deja de llorar… recuerdo que un día dijiste lo mismo, ahora mírame… sonríe… siempre ha sido bella tu sonrisa, prometo que esto será rápido, por nuestro amor… ¡por la eternidad!—

                     Eso fue lo último que hice este día… y solo estoy yo con este cuchillo en mi mano, caminando el valle de la sombras, ahora entienden mi dilema al principio de mi historia, se los repetiré, mientras decido partir hacia donde quiera que este mi amor y seguir buscándola.

                     Por qué…

                     Ahora… solo camino este valle de las sombras, en busca de un amor perdido, a ciegas en un mundo donde predomina la oscuridad, sosteniendo la mano de la nada, y este dolor en el pecho que a cada segundo me carcome, al darme cuenta de la más grande mentira de mi existencia, dolor… solo eso, los recuerdos que aún conservo son como látigos que atraviesan una y otra vez mi mente, debido a eso… a eso que marco mi vida, marco mi muerte, e hizo una barrera para vagar entre ambos mundos, morí este día y estoy dispuesto a morir una vez más, para así poder llenar este vacío, para ver si logro salir de este agujero, este sendero, donde se que las mas tenebrosas sombras quieren llevarme con ellas, arrastrarme a donde pertenezco, por que se que cometí un error, y aun así quiero escapar de este lugar, no es miedo, es… AMOR, solo, en este ciclo al que estoy condenado a existir más no a vivir.




 


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